Un préstamo al consumo de 1.800 € que no se pagó a tiempo acabó en ASNEF, y el banco de la nómina dice que no.
Supuestos: un funcionario con 18 años de antigüedad tiene una anotación en ASNEF por un préstamo al consumo de 1.800 €, y su banco le deniega la financiación. Necesita 40.000 € para reformar la cocina y los baños. Con la vivienda como garantía y la nómina como prueba de ingresos, el prestamista estudia la solvencia antes de ofertar y la anotación no descarta el caso: la deuda del fichero se paga con el propio préstamo.
Cifras calculadas con el modelo de tarifas (TIN y costes publicados). La oferta y la TAE de cada operación las da el prestamista por escrito.